Beneficios de la plastilina para niños

Descubre los beneficios de la plastilina para niños: estimula su destreza manual y creatividad mientras disfrutan jugando.
Los beneficios de la plastilina para los niños
Los beneficios de la plastilina para los niños. - frimufilms/Freepik

La plastilina es un material que ha fascinado a generaciones de niños, ofreciendo una experiencia de juego que va más allá de la simple diversión. Este material maleable, que puede ser manipulado en una infinidad de formas y colores, es una herramienta invaluable para el desarrollo infantil. Desde estimular la creatividad hasta mejorar el rendimiento académico, los beneficios de la plastilina son numerosos y variados.

Plastilina- Imagen: Pinterrest

Historia y origen de la plastilina

¿Te has parado alguna vez a pensar quién y cómo se inventó la plastilina? Si no es así, es interesante que leas la historia, porque te va a sorprender.

Franz Kolb: el inventor de la plastilina en 1880

La historia de la plastilina comienza en 1880 con Franz Kolb, un farmacéutico alemán que buscaba una solución a los problemas que enfrentaban sus amigos escultores al trabajar con arcilla. La arcilla se secaba rápidamente en verano, dificultando el proceso de modelado. Kolb desarrolló un material más flexible y duradero que permitía a los escultores trabajar sin la preocupación de que se endureciera demasiado pronto. Este invento no solo solucionó el problema de los escultores, sino que también se convirtió en un juguete esencial para los niños, permitiéndoles explorar su creatividad sin límites.

Importancia de la plastilina en el desarrollo infantil

Aunque es cierto que hay infinidad de juegos e instrumentos con los que los niños pueden jugar y que les permiten estimular su creatividad, la plastilina ofrece a los niños la libertad de crear cualquier cosa que su imaginación les dicte.

¿Desde qué edad es recomendable usar plastilina?

La plastilina es apropiada para niños a partir de los 2 o 3 años, una etapa en la que comienzan a desarrollar habilidades motoras y destrezas manuales. En este periodo, los niños están preparados para experimentar con texturas y formas, aunque al principio sus creaciones sean simples. La plastilina proporciona un medio seguro y estimulante para que los pequeños practiquen la coordinación mano-ojo y la motricidad fina, fundamentales para su desarrollo posterior. Es importante supervisar su uso para evitar que los niños más pequeños ingieran el material, garantizando así una experiencia de juego segura.

La plastilina como herramienta para estimular la creatividad e imaginación

La plastilina es un recurso excepcional para fomentar la creatividad infantil. Al no tener una forma predeterminada, ofrece a los niños la libertad de crear cualquier cosa que su imaginación les dicte. Pueden moldear figuras de animales, personajes de cuentos o incluso inventar sus propias creaciones. Este juego libre no solo estimula la creatividad, sino que también promueve habilidades como la resolución de problemas y la planificación. Además, el uso de diferentes colores y texturas en el modelado enriquece su experiencia artística, permitiéndoles explorar conceptos de volumen y proporción.

Concentración y mejora en niños con hiperactividad

El modelado con plastilina requiere atención y concentración, lo que lo convierte en una actividad ideal para niños con hiperactividad. Al centrarse en tareas como amasar, unir y dar forma, los niños mejoran su capacidad de concentración y atención a los detalles. Un estudio de la Universidad de Guilán demostró que las sesiones de juego con plastilina pueden reducir los niveles de hiperactividad y agresividad en niños, promoviendo un ambiente de calma y atención sostenida. Estas sesiones no solo benefician a los niños con TDAH, sino que también son útiles para cualquier niño que necesite mejorar su capacidad de concentración.

Desarrollo de la motricidad fina: preparación para la escritura

La plastilina es una herramienta eficaz para desarrollar la motricidad fina, esencial para la escritura. Manipular este material ayuda a los niños a fortalecer los músculos de las manos y los dedos, mejorando su destreza y coordinación. Al realizar movimientos precisos y controlados, como enrollar, pellizcar y aplastar, los niños adquieren habilidades que facilitarán su aprendizaje de la escritura. Proporcionar herramientas adicionales, como rodillos y moldes, puede enriquecer esta experiencia, permitiéndoles realizar movimientos más complejos y precisos.

Expresión emocional y reflejo del estado interno del niño

Modelar con plastilina es una forma poderosa de expresión emocional para los niños. A través de sus creaciones, pueden comunicar sentimientos y estados de ánimo que quizás no sean capaces de verbalizar. Las figuras que moldean pueden reflejar su alegría, tristeza o frustración, convirtiéndose en un canal seguro para explorar y expresar su mundo interior. Esta actividad también puede ser terapéutica, proporcionando una salida para el estrés y las emociones acumuladas, y fomentando un estado emocional positivo y equilibrado.

Aprendizaje a través del juego con plastilina

Aprender a diferenciar colores y a crear nuevos con la mezcla de plastilina son solo algunas de las cosas que los niños pueden aprender cuando juegan con ella. Una manera divertida de saber nuevas lecciones.

Diferenciación de colores y formas mediante el modelado

El juego con plastilina es una excelente manera de enseñar a los niños a diferenciar colores y formas. Al manipular diferentes tonalidades y crear figuras, los niños aprenden a identificar y combinar colores, desarrollando su sentido estético y artístico. Además, el modelado les ayuda a comprender conceptos de geometría básica, como formas y volúmenes, de una manera tangible y divertida. Esta actividad práctica refuerza su aprendizaje visual y espacial, sentando las bases para habilidades matemáticas más avanzadas.

Desarrollo de la personalidad e identidad infantil

La plastilina es una herramienta que permite a los niños explorar y afirmar su personalidad e identidad. Al elegir qué crear y cómo hacerlo, los niños expresan sus preferencias personales y desarrollan un sentido de autonomía y autoconfianza. Este proceso de toma de decisiones y autoexpresión es crucial para el desarrollo de una identidad sólida y positiva. Además, al compartir sus creaciones con otros, los niños aprenden a comunicar sus ideas y sentimientos, fortaleciendo sus habilidades sociales y emocionales.

Beneficios psicológicos de la plastilina

Relajación, aumento de la concentración y la paciencia... son muchos los beneficios que la plastilina puede tener en los niños.

Relajación y reducción de la ansiedad en los niños

Modelar plastilina es una actividad que promueve la relajación y reduce la ansiedad en los niños. El acto de amasar y dar forma al material tiene un efecto calmante, ayudando a liberar tensiones y estrés acumulado. Un estudio de la Universidad Islámica de Azad mostró que las sesiones de juego con plastilina pueden disminuir significativamente los síntomas de ansiedad en los niños, mejorando su bienestar emocional. Este tipo de actividad también favorece la concentración y la paciencia, habilidades que son beneficiosas para su desarrollo psicológico general.

Contribución al rendimiento académico

Debido a que este instrumento estimula su imaginación y creatividad, hace que su rendimiento académico también mejore, por increíble que parezca, en sus habilidades matemáticas y en la lectoescritura.

Impacto en la lectoescritura y habilidades matemáticas

El uso de plastilina tiene un impacto positivo en el rendimiento académico de los niños, especialmente en áreas como la lectoescritura y las matemáticas. La manipulación de este material ayuda a desarrollar habilidades motoras finas y cognitivas que son esenciales para el aprendizaje de la lectura y la escritura. Un estudio de la Universidad de Malaya encontró que los niños que participaron en un programa de modelado con plastilina mostraron mejoras en su fluidez lectora y habilidades matemáticas. Esta actividad también fomenta el pensamiento crítico y la resolución de problemas, contribuyendo a un mejor desempeño académico general.

Experiencias sensoriales con la plastilina

La vista, el olor y el tacto son lso sentidos que más se estimulan cuando se juega y se moldea la plastilina, y todo ello contribuye a aumentar su creatividad e imaginación.

Estimulación de los sentidos a través del material

La plastilina ofrece una experiencia sensorial rica y estimulante para los niños. Al jugar con este material, los niños no solo experimentan su textura suave y maleable, sino que también pueden oler su aroma característico y observar los vibrantes colores que utilizan. Estas experiencias sensoriales son fundamentales para el desarrollo cognitivo y emocional, ya que ayudan a los niños a explorar y comprender el mundo que les rodea. Además, la plastilina permite la incorporación de elementos naturales, como semillas o pequeñas piedras, enriqueciendo aún más su experiencia sensorial y creativa.

Plastilina- Imagen: Pinterest

Explorando distintos tipos de plastilina

Aunque normalmente cuando pensamos en plastilina solo se nos viene a la cabeza la que en contramos en las tiendas, también la podemos hacer en casa, lo que hace que haya varias diferencias entre ellas.

Beneficios de la plastilina casera frente a la comercial

La plastilina casera ofrece varias ventajas sobre la comercial, especialmente en términos de seguridad y personalización. Al hacer plastilina en casa, los padres pueden controlar los ingredientes, asegurándose de que sean seguros y no tóxicos para los niños. Además, la plastilina casera permite la personalización de colores y texturas, adaptándose a las preferencias y necesidades específicas de cada niño. Esta opción también puede ser más económica y ecológica, ya que utiliza ingredientes comunes y reduce el uso de plásticos y empaques comerciales.

10 buenas razones para que los niños jueguen con plastilina

1. Estimula la creatividad

El psicopedagogo italiano Francesco Tonucci dijo que “un juguete bueno es aquel que, sin ser nada concreto, puede ser todo”. Al tratarse de un juego libre, la plastilina es uno de esos “juguetes buenos” que fomentan la creatividad infantil. Si dejas que tus hijos moldeen las figuras que desean, echarán a volar su imaginación y fantasía. De hecho, jugar con la plastilina también les acerca al arte, permitiéndole combinar diferentes formas y colores en tres dimensiones, algo que no pueden hacer mediante el dibujo.

2. Potencia la concentración

El acto de separar, amasar, ablandar y unir las diferentes piezas de plastilina para formar las figuras facilita la concentración. Los niños deben prestar atención a detalles como los tamaños y las proporciones, por lo que es un juego particularmente recomendable para quienes padecen hiperactividad. De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Guilán analizó a 30 niños con déficit de atención e hiperactividad, quienes se sometieron a 11 sesiones de 60 minutos de juego con plastilina durante cinco semanas. Al cabo de ese tiempo, su concentración había mejorado y se redujeron los niveles de agresividad, tanto física como verbal y relacional.

3. Desarrolla la motricidad fina

La motricidad fina demanda una compleja coordinación de diferentes grupos musculares de las manos y los dedos. Jugar con la plastilina es una manera divertida para que los niños vayan aprendiendo a sincronizar movimientos más finos y complejos, que posteriormente le facilitarán el proceso de aprender las letras y a escribir. De hecho, además de la plastilina, puedes facilitarle otras pequeñas herramientas para que perfeccione sus figuras y tenga que realizar movimientos más precisos.

4. Facilita la expresión emocional

Todas las formas de arte, desde la pintura hasta el modelado, facilitan la expresión emocional. Por eso, jugar con plastilina se puede considerar una herramienta primaria de comunicación y expresión. Los niños no solo encuentran placer modelando con sus manos sino que a través de las figuras que crean también reflejan su mundo interior. Si se sienten frustrados, enojados, tristes o contentos, lo expresarán mediante esas pequeñas “obras de arte”, las cuales se pueden convertir en auténticas “válvulas de escape” para aliviar las tensiones y el estrés del día a día. De hecho, jugar con plastilina es extremadamente relajante, además de fomentar un estado emocional positivo.

Jugar con plastilina ayuda al desarrollo de los niños. - Freepik

5. Aprende a diferenciar colores y formas

Cuando los niños aún son pequeños, deben aprender a diferenciar los colores y las formas. Animarles a jugar con la plastilina es una excelente manera para ayudarles a descubrir las diferencias entre los colores y las tonalidades, así como para que se apropien de los conceptos de forma y volumen. Cuando los niños trasladan las figuras que ven en su día a día a la plastilina, podrán formarse una idea más exacta de las proporciones, el volumen y las formas.

6. Fomenta el desarrollo de la personalidad

Si dejas que tu hijo juegue libremente con la plastilina, estarás fomentando el desarrollo de su personalidad. La plastilina le permite expresar sus gustos y reafirmar su identidad, a través de la elección de las figuras y los colores, así como de las composiciones que hace.

7. Favorece la relajación

Amasar la plastilina con las manos es un excelente ejercicio para relajar las tensiones y liberar el exceso de estrés, a la vez que ayuda a reducir la ansiedad infantil. Así lo reveló un estudio realizado en la Universidad Islámica de Azad en el que se analizó el efecto de las actividades con plastilina para reducir los niveles de ansiedad en un grupo de 36 niños, quienes participaron en 10 sesiones de juego de 90 minutos durante cinco semanas. Al terminar ese período, los investigadores notaron una evidente reducción de los síntomas ansiosos en los niños, así como una mayor consolidación de su autoestima.

8. Desarrolla la lectoescritura

La adquisición de las competencias de lectoescritura está estrechamente vinculada al desarrollo de las habilidades motoras finas y la madurez cerebral, condiciones que pueden ejercitarse a través de las actividades con plastilina, como reveló un estudio realizado en la Universidad de Malaya. En este caso, los investigadores evaluaron el efecto de un programa de 8 semanas, con 20 sesiones de 75 minutos, de modelado con plastilina en el desarrollo de la lectoescritura en un grupo de niños disléxicos. Al terminar este período los niños tenían una mayor fluidez en su lectura, podían deletrear correctamente las palabras y se mostraban más interesados por aprender.

9. Estimula los sentidos

Jugar con plastilina es una experiencia sensorial muy agradable para los niños, no es casual que sea uno de los materiales más utilizados en la metodología Montessori. Esto se debe a que mientras juegan con plastilina, los niños no solo perciben la textura del material sino que también pueden oler su peculiar aroma y visualizar las diferentes formas a las que dan vida. Al ser un material tan versátil, también admite el uso de accesorios naturales como la madera, pequeñas piedras, semillas o cualquier otro objeto que los niños tengan a mano, una manera sencilla y divertida de enriquecer y activar sus sentidos.

10. Mejora el rendimiento académico

Una investigación estadounidense en la que se revisaron dos estudios previos sobre el efecto del modelado de plastilina en el rendimiento de los estudiantes encontró que se trata de un ejercicio excelente para fomentar el éxito académico. En concreto, los estudiantes que participaron en clases de modelado de plastilina obtuvieron una puntuación más elevada que la media estándar en los resultados de lectura y matemáticas. Según explicaron los investigadores, esto se debe a que el trabajo con la plastilina es un ejercicio excelente que conduce a la manipulación de símbolos, lo cual estimula el lenguaje y los procesos cognitivos superiores, de manera que contribuye indirectamente a un mejor rendimiento académico.

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